No estoy sola, estoy con Dios

 

Hubo un tiempo en el que me sentí desconectada, me había perdido a mí misma, pero a pesar de haberme sentido así nunca dejé de rezar y hablar con Dios, fue por esto por lo que digo: No estoy sola, estoy con Dios porque siempre rezaba y si lo hacía era porque sabía que él estaba ahí, a mi lado, escuchándome, viéndome llorar, veía como le suplicaba que se acabara todo el dolor que sentía, él estaba a mi lado y nunca me abandonó porque yo nunca dejé de rezar.

Y después de hablar con él a través de la oración siempre venía un cambio en mí, una inspiración para levantarme e intentarlo una vez más, aunque la mayoría de las veces no lograba quedarme de pie y volvía a caer, pero no importaba porque mínimo me había levantado y eso para mí ya era un avance, estaba agarrando fuerzas, me estaba recuperando y Dios me estaba sosteniendo.

Dios se ha manifestado en mi vida a través de pequeñas cosas tan simples y ordinarias como aquella rosa blanca que encontré en la cochera de mi casa cuando un día estando demasiado desesperada salí a caminar y le pedí viendo ese rosal sin ninguna flor que me diera fuerzas para continuar y sobre todo me diera respuestas, soluciones para los problemas que me angustiaban y al día siguiente al salir y ver de nuevo el rosal lo encontré lleno de flores blancas y muy abiertas, lo cual significaba que si estaban tan abiertas era porque estaba abriéndose el camino, se estaba despejando para poder encontrar la salida, era una oportunidad de avanzar y Dios me la había mandado con esa rosa blanca.

¿Ves? Por eso ORA, plática con él, cuéntale tus miedos, lo que te angustia, dile que te quite el dolor y calme tu mente porque después de haber hablado con Dios vienen los milagros sólo tienes que estar al pendiente de saber identificarlos porque serán a partir de las cosas más simples pero también las más bonitas, como en esa fotografía donde solo querías salir tú sonriendo y de repente cuando revisas tu foto para ver si habías salido linda ves que detrás de ti estaba él, estaba Dios cuidándote, tú no le pediste que saliera en esa foto pero la noche anterior le habías pedido que no te dejara sola, que se quedara contigo y lo hizo.

 

Tal vez no lo puedo ver, pero si lo puedo sentir. Él SIEMPRE está conmigo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Los colores grises también forman parte del paisaje

¿Qué es el amor para ti?

LA VERDADERA FELICIDAD; ¿Dónde se encuentra?